Para entender el cálculo percentiles, imagina una fila de 100 niños de la misma edad y sexo. Si tu hijo está en el percentil 25 de altura, significa que, de esos 100 niños, 24 son más bajitos que él y 75 son más altos. Es, simplemente, una medida estadística de comparación. No es una nota de examen ni una competición.
Lo más importante que debes recordar es que estar en el percentil 3 no es "peor" que estar en el 97, siempre y cuando el desarrollo sea constante. La salud no se mide por el tamaño, sino por la evolución. Muchos padres se obsesionan con el número más alto, pero la genética juega un papel fundamental. Si los padres son de complexión pequeña, es lógico que el bebé se sitúe en rangos inferiores del cálculo percentiles.